Periodismo por Chicos es un taller en el que los niños se acercan al mundo de las noticias “desde su altura, su mirada, sus palabras”, define Jessica Fainsod, periodista y escritora correntina que está al frente de esta experiencia que se desarrolla en Buenos Aires, Argentina. En ese espacio de reflexión, aprendizaje y creación los niños participantes elaboran Cordones Desatados –“el primer periódico hecho por chicos y para chicos”, sostiene Fainsod–, que va por el número 7 y lleva 14.000 ejemplares impresos, según las estadísticas del sitio Issuu. Se trata de “un periódico con noticias contadas desde los ojos, las imágenes y las palabras de los niños, no de los adultos”, tal como lo definen los responsables de este proyecto en su página web. “Los temas son aquellos que circulan en los recreos de la escuela, en la plaza, en sus juegos, en las fiestas de cumpleaños, en la conversación familiar y otras situaciones cotidianas. [...] El taller es el eco, a veces anticipado, de lo que los chicos hablan entre ellos. Los niños se preguntan cosas diferentes de las que los padres creemos que se preguntan. Periodismo por Chicos es un modo de pensar el presente y el futuro”, sostienen. la diaria conversó con Fainsod sobre esta experiencia, que surgió, cuenta, “de algún modo, instigada primero por mis recuerdos de mi propia niñez, en épocas de la dictadura militar en un pueblo de Corrientes, provincia del norte de la Argentina, y por la infancia de mis hijos”.

¿Cómo surgió la idea de un taller de periodismo para niños?

–Hace años que vengo desarrollando el modo de acercarles a los chicos las noticias que los atraviesan, pero desde su altura, su mirada, sus palabras. Así surgió el taller Periodismo por Chicos: un espacio donde ellos cuentan, preguntan, dibujan la realidad. Juntos, creamos Cordones Desatados, el primer periódico hecho por chicos para chicos. Dante, de ocho años, explica muy bien tanto el taller como el periódico: “Son noticias de los grandes contadas por los chicos”. No existe en el mundo, hasta donde yo sé, un periódico así. Bueno, ahora sí. Las publicaciones para chicos siempre están pensadas por grandes que se imaginan lo que los chicos querrían leer. Aquí son ellos los que eligen los temas que les interesan. Cuando algo los asusta o los inquieta, juegan esa inquietud en el límite del videojuego. Pero hasta ahora, no había un lugar donde se pudiera recortar y volver a escribir la realidad, que es, al fin y al cabo, una forma de leer. Se trata, entonces, de formar lectores.

¿Cuál es tu formación? ¿Venís desde el periodismo, desde la docencia…?

–Provengo del periodismo y de la escritura. Hice mis propios periódicos de rock, las revistas Stock’Roll y Rockaloca, trabajé más de 16 años en Clarín, y también escribo y escribí para revistas de México, Colombia, Chile, Perú. Además, escribo narrativa, poesía y teatro, como el unipersonal Se nos fue María y mi vida es un caos, que interpretó María Valenzuela con dirección de Manuel González Gil. Son otros modos de transmitir el arte y la música de las palabras. Para Periodismo por Chicos cuento además con un equipo de especialistas, integrado por periodistas y psicoanalistas.

¿En qué marco institucional se dan los talleres?

–Por ahora, no tenemos respaldo de ninguna fundación ni organización no gubernamental. Estamos buscando que aquellas empresas o fundaciones a las que les interese la propuesta financien el proyecto para que pueda llegar a más chicos. Es importante poder imprimirlo para que los niños puedan tener su ejemplar de Cordones Desatados en papel y en sus manos. Actualmente se puede bajar, imprimir y leer gratuitamente desde nuestra página web, https://periodismoporchico.wixsite.com/periodismoporchicos. Con tan sólo el boca a boca, ya se imprimieron más de 14.000 periódicos, según las estadísticas del sitio Issuu en Argentina, España, Guatemala, Brasil, México, Uruguay, Paraguay, Perú, Estados Unidos, Inglaterra, Suiza, Israel, Vietnam, Holanda, Alemania y Francia (por información se puede consultar a periodismoporchicos@gmail.com). También se consigue ya impreso en distintos lugares de distribución: librerías, consultorios pediátricos, escuelas, jugueterías. El taller lo realizamos los sábados en la librería del Fondo de Cultura Económica, en el barrio porteño de Palermo. Hacemos una gran ronda, donde cada uno cuenta, despliega las noticias de la semana y luego, con lápices, marcadores y papel, cada uno dibuja el tema elegido. Comienzan las preguntas, las reflexiones. Hay que pensar el título y el desarrollo, que siempre es a doble página y con letras mayúsculas de imprenta. Como dijo Simón, uno de los redactores de Cordones Desatados: “Primero hablamos mucho, después nos reímos y después, finalmente, nos ponemos a dibujar”.

¿Qué temas surgen en los talleres?

–Los niños miran la realidad desde su altura. Son literales y tienen una imaginación sin freno, y esa es una de sus mayores virtudes. Hace un tiempo, cuando di el taller de periodismo en la Feria del Libro Infantil en el Centro Cultural Kirchner [en las vacaciones de julio de 2016], uno de los temas que surgieron fue la desigualdad entre los varones y las mujeres. Había salido una nota en los periódicos de los adultos en la que se contaba que siete hombres se habían bajado de un avión al enterarse de que lo conducían mujeres. Los chicos estaban muy alarmados. Decían, entre otras cosas: “Pero eso es muy peligroso. Cómo se van a tirar del avión, se pueden lastimar”. También ocurre que les parece de lo más normal que haya gente viviendo en la calle, porque desde que nacieron vieron eso. Entonces, surgió la pregunta de si la calle es una casa y se armó un debate. Algunos decían que sí, otros que no. También surgió otra pregunta: ¿qué es una calle, entonces?, ¿una casa? El de los chicos es claramente un modo de ver la realidad muy distinto del de los adultos; son otras las percepciones, los intereses y las preguntas. Se trata, entonces, de poder pensar, reflexionar y aprender que la realidad se puede contar según el lugar donde cada uno se pare. Y saber que los medios muchas veces la disfrazan contando una parte del asunto y ocultando el resto. Uno de los ejercicios que solemos hacer es ver las tapas de los distintos diarios y analizar cómo cuentan un tema unos y cómo lo hacen otros, y qué lugar le dan.

¿Cuál es la metodología de trabajo? ¿Quién selecciona los temas a tratar?

–Cada semana, los chicos traen de su casa las noticias, los recortes, las imágenes, aquello que los haya inquietado, ya sea del país o del mundo. Luego, la manera de trabajar es similar a una reunión de mesa de redacción de una revista o periódico de adultos: cada uno expone sus ideas, saberes y opiniones acerca de determinado tema. La selección de noticias es parte del arduo trabajo de ofrecerles algo que tengan ganas de leer. El interés de los chicos está colocado en aquellas noticias que se relacionan con la conversación familiar en situaciones cotidianas. Se trata, por supuesto, de no asustar con las noticias. Por el contrario, el propósito es estimular la actitud lectora, el espíritu reflexivo y aprender a formular preguntas.