Cerca de 40 niños coparon todas las bancas del Senado y acompañaron a la vicepresidenta Lucía Topolansky en la conducción de la sesión de ayer, en la que estudiantes de las escuelas de la Red Mandela, compuesta por unas 72 escuelas y jardines de infantes inclusivos del Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP), presentaron la proclama del segundo Congreso de Niños y Niñas por una Educación Inclusiva. El texto, que discutieron el 19 de octubre, habla sobre convivencia, discriminación, maltrato, “sobre la actitud de otros que lo ven y no ayudan”, sobre aprender juntos, jugando y con distintos tiempos y formas. Uno de los puntos de la proclama lo leyó Melina, una niña sorda, en lengua de señas uruguaya y con la asistencia de una intérprete. Los niños pidieron a los senadores presentes que firmen la proclama “y se comprometan para que nuestras ideas lleguen más lejos”, pero sólo había seis legisladores en sala. “La idea de la Red es generar una experiencia que tuviera un valor inspirador, y que se fuera traduciendo en política pública, más allá del valor simbólico: que haya infraestructura accesible en las escuelas, formación docente, presupuesto para apoyos a los niños que son incluidos en escuelas comunes y que los necesitan, y que esto vaya siendo registrado por los que tienen que generar leyes y políticas”, explicó Sergio Meresman, coordinador de proyectos del Instituto Interamericano sobre Discapacidad y Desarrollo Inclusivo, organización que junto con UNICEF respalda a la Red Mandela.

Niños de la red de escuelas y jardines inclusivos Nelson Mandela, ayer, en la Cámara de Senadores.
Niños de la red de escuelas y jardines inclusivos Nelson Mandela, ayer, en la Cámara de Senadores.

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