Santiago Cardozo es maestro, profesor de Idioma Español y magíster en Ciencias Humanas, opción Lenguaje, Cultura y Sociedad. Actualmente cursa el doctorado en Lingüística por la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de la República (Udelar) y, en el marco de algunas ideas que plante en su tesis, desde 2017 ofrece distintas ediciones de un curso con el objetivo de difundir algunas reflexiones teóricas que apuntan a salir de la idea de que el lenguaje es un “instrumento de comunicación”.

Consultado por la diaria, Cardozo contó que, para fundamentarlo en el curso, hasta ahora han hablado “de algunas perspectivas teóricas sobre el lenguaje, el discurso y el sujeto, especialmente la que procede del análisis del discurso de la escuela francesa, al menos en sus aspectos lacanianos”. Según agregó, para ello se puso sobre la mesa el problema de la “transparencia u opacidad referenciales, incluso cuestionando fuertemente la propia noción de referencia”. En suma, también se planteó “el problema del decir propio o ajeno, jugando un poco con las ideas de propiedad e impropiedad y de pertinencia e impertinencia, según el postulado de que el discurso es un lugar de desposesión e impertenencia del sujeto”.

Cardozo señaló que en las distintas ediciones de su curso, llamado “Gramática y discurso en el salón de clase”, a partir de ejemplos se discutió “cómo opera una noción de lenguaje más robusta, crítica, que vaya a contrapelo del enfoque instrumental, que suele confinarlo al olvido, aun en aquellos casos en que el objeto de la reflexión sea el propio lenguaje, como en una clase de Idioma Español del liceo”. El docente, que da clases en el Instituto de Profesores Artigas y en la Udelar, explicó que “para sacar del olvido al lenguaje” se apela al dialogismo a partir del modo en que lo ha desarrollado el teórico soviético Mijaíl Bajtín. Además, detalló que, de forma más lateral, se habló “del carácter inherentemente político de la literatura” y “de su dimensión esencialmente democrática”, a partir del concepto de política de Jacques Rancière.

Cardozo adelantó que en la próxima edición del curso, a realizarse en febrero, se trabajará sobre temas gramaticales que suelen ser enseñados en las aulas de secundaria, pero “mostrando sus limitaciones analíticas”. “La idea central es, por un lado, mostrar el carácter irreductible del análisis gramatical (abordando también qué es la gramática, en qué niveles lingüísticos trabaja, cómo lo hace, de qué unidades se provee, etcétera) y, por otro, y simultáneamente, poner de relieve que enseñar lengua y comprender lo que decimos de ninguna manera se agota o termina en la gramática”, señaló el docente. En esta línea, en el curso de febrero se apuntará a “mostrar los efectos de estabilidad del sentido que se producen a partir de cierto tipo de reflexión gramatical –a partir de la estructura del sintagma nominal– y cómo esto choca con la inestabilidad constitutiva de la lengua en funcionamiento, es decir, el discurso”. “Pienso, entonces, que se puede decir que en estos casos la gramática produce una imagen ilusoria del funcionamiento de la lengua, una imagen ‘engañosa’, cuyo estudio puede formar parte de lo que se hace en las aulas de Idioma Español”, concluyó.

El curso, pensado especialmente para maestros, profesores de Idioma Español y estudiantes de formación docente en esas áreas, se dictará en la Casa de Alicia el 21 y 22 de febrero, de 18.00 a 20.30, y las inscripciones se reciben por el correo catedraaliciagoyena@gmail.com.