¿Existe una brecha salarial entre los docentes y otras ocupaciones? Esa es la pregunta que responde el cuarto reporte temático del Mirador Educativo del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (Ineed). La importancia de conocer más sobre el salario docente parte, según el informe, del hecho de que los sueldos “constituyen el costo unitario más grande de la educación obligatoria, ya que representan casi el 87% del gasto de la Administración Nacional de Educación Pública en 2018”. Los técnicos hicieron un estudio que permite comparar los salarios de los distintos profesionales según las tareas realizadas, género, grado de formación y horas de trabajo. Según detallan, para “comparar las remuneraciones de docentes y otros ocupados de forma más precisa” se consideraron “individuos que comparten similares características, lo que se denomina soporte común”.

El informe concluye que al comparar los salarios de docentes y otros profesionales con las mismas características, y “ajustando por el total de horas y días trabajados en el año (tanto en el puesto de trabajo como en el hogar)”, “los otros profesionales y técnicos ganan en 2018, en promedio, un 36% más que los docentes”, según el índice de salarios real general y el de la educación. En el informe se aclara que, “si bien este es el menor valor de la brecha en el período considerado (2012-2018), los resultados indican que la brecha aún es alta”. En 2012 la diferencia se ubicaba en 40% y, a pesar de que bajó en los dos últimos años analizados, según los datos recabados hasta el momento no es posible definir que hay una tendencia firme hacia la reducción de la brecha.

Según indican los técnicos del Ineed, “una parte muy importante” de la diferencia entre los docentes y otros profesionales “se explica por la cantidad de horas de trabajo en el hogar que realizan los docentes y que no están explícitamente remuneradas”, y aclaran que “dicha carga de trabajo adicional compensa sobradamente la menor carga anual debida a los mayores períodos de vacaciones”.

El informe también desagrega dos comparaciones: según el ciclo educativo y según la trayectoria del docente. Sobre el ciclo educativo detallan que la diferencia salarial “es mayor entre los docentes de inicial y primaria (41%) que entre los de media (30%)”, y agregan que “esta situación ha sido una constante durante al menos los últimos seis años analizados” (ver gráfica). Sobre este punto también afirman que la brecha en educación media creció constantemente hasta 2015, cuando llegó a 41%, y a partir de ese momento comenzó a disminuir: desde 2017 se mantiene en 30%. Por otra parte, la brecha en educación inicial y primaria tuvo un pico de aumento en 2013, cuando llegó a 60%, y a partir de ese momento viene disminuyendo hasta el actual 41%.

Brecha salarial ajustada y corregida por horas y vacaciones, de otros profesionales o técnicos respecto a docentes

Sobre la brecha salarial a lo largo de la trayectoria de los docentes el informe del Ineed concluye que durante los primeros años de trabajo las remuneraciones son “relativamente competitivas con las de otras actividades”; sin embargo, la brecha “comienza a ser perjudicial” para los docentes a partir del quinto decil, que en promedio son profesionales de 40 años de edad: “Los salarios docentes dejan de ser competitivos a medida que transcurren los años de trabajo”, sentencia el informe. Para los docentes con más trayectoria la brecha es mucho mayor: “La diferencia máxima se produce en el decil más alto, en el que los otros profesionales y técnicos ganan prácticamente el doble que los docentes de iguales características (96% más)”.