La mitad del tiempo en clase, con los profesores y compañeros; la otra mitad en una empresa con otros trabajadores, donde se recibe un salario. Esa es la rutina de unos 200 estudiantes uruguayos que ya son parte de la educación dual. La modalidad, que es moneda corriente en Europa, empieza a pisar fuerte en América Latina y particularmente en Uruguay, por medio de instituciones como el Consejo de Educación Técnico Profesional (CETP)-UTU, la Universidad Tecnológica (Utec) y el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (Inefop), que se encargaron de impulsarla en el último año. El miércoles se llevó a cabo el Foro Internacional de Enseñanza y Formación Técnica y Profesional de América Latina, en el que participaron técnicos y referentes de la temática dando ejemplos de cómo funcionan estos nuevos caminos. En ese marco, el jueves, durante una muestra en la plaza Independencia, los propios estudiantes contaron sus experiencias.

Fernando Ubal, representante del Ministerio de Educación y Cultura (MEC) en el directorio de Inefop, explicó a la diaria que el Foro se inscribió en la Semana de la Educación y el Trabajo. Además, comentó los avances que se han dado en el último año para instalar esta modalidad de enseñanza en Uruguay. “Hemos hecho un esfuerzo importante para tener una base jurídica que permita desarrollar la formación dual. Había experiencias de prácticas formativas, pero ninguna remunerada como esta, en la que el estudiante ingresa al ámbito laboral y se integra, con su remuneración y demás. A fines de 2018 se logró modificar la Ley de Empleo Juvenil para incorporar estos aspectos; por ejemplo, allí se establece que el estudiante cobrará 65% del laudo correspondiente a la tarea que se le asigna. De ese importe, Inefop subsidia la mitad y la otra mitad la aporta la propia empresa que lo contrata”, detalló, y agregó que su institución está comprometida a financiar hasta 1.000 estudiantes en esta modalidad, por lo que todavía hay margen para que se incorporen otros 800 jóvenes en todo el país.

En respuesta a las críticas

En la academia uruguaya se levantaron algunas voces cuestionando la educación dual, porque entienden que ve al estudiante sólo como un trabajador y no como una persona en formación integral. Ante esta crítica, Ubal comentó que es incorrecto reducir la formación dual a la formación de empleados: “Tenemos que discutir con los planteos que se han hecho sobre cuál es el concepto de trabajo que tienen esas personas y cuál es el que estamos promoviendo. Nosotros entendemos el trabajo como estructurador de las sociedades, como generador de ciudadanía y desarrollo”.
En lo que va del año se han desarrollado tres experiencias de educación dual en la enseñanza terciaria; dos en la UTU de hotelería y gastronomía y otra en la Utec, en el área de lechería. A partir de junio y julio se incorporarán seis empresas a esta modalidad, que trabajarán con estudiantes de Inefop que están haciendo cursos de formación más breves que las carreras terciarias, en las áreas de logística, maquinaria agrícola y mantenimiento industrial básico, informó Ubal. Para 2020 ya está el compromiso de UTU de aumentar la oferta en educación dual en las formaciones de informática y administración, que son también las carreras que tienen más estudiantes. Para Ubal, se ve en estas modalidades “una gran oportunidad” de apoyar la continuidad educativa, porque “sobre todo en el segundo año de la educación técnica es el momento de mayor deserción. Los estudiantes ya tienen un año de formación y empiezan el segundo, pero el campo del trabajo ya los lleva a tener que elegir entre educación y trabajo, y es lo que queremos evitar”. ### Formadores El director de Inefop detalló que los estudiantes en esta modalidad tienen aun más referentes que en las tradicionales. A sus docentes habituales se les suma un referente educativo que trabaja en el propio centro al que van los estudiantes; está ahí para guiarlos durante el proceso y ser el vínculo entre las dos instituciones en las que se forman. Estos referentes educativos son formados por el Consejo de Formación en Educación (CFE), en conjunto con una comisión interinstitucional de educación dual. A su vez, hay un tutor educativo en la empresa que toma a los estudiantes. “Los tutores son personas que la empresa designa para este rol, pero que también fueron formadas para enfrentarlo. Hicimos una convocatoria a instituciones que se quisieran presentar para formar tutores en las empresas y lo hicieron la Cámara Uruguaya-Alemana y la Cámara Uruguaya-Suiza. Son cámaras de comercio con un gran desarrollo de la formación dual en sus países de origen; de hecho, la Cámara Alemana ya generó en diciembre el primer taller de formación, y ahora están por empezar otro”, destacó Ubal. El director de Inefop comentó que la evaluación es tan dual como la propia formación. “La aprobación y el proceso de evaluación se hacen en conjunto con ambas partes, teniendo en cuenta que tanto el referente educativo como el tutor de la empresa tienen una formación específica para evaluar este tipo de experiencias, por lo que se genera una especie de evaluación combinada de la institución educativa y la empresa”.

Falta secundaria

La formación dual aun no está en la mira del Consejo de Educación Secundaria, según Ubal. En ese nivel “se plantea integrar algunas de estas propuestas de formación para el trabajo mientras los estudiantes cursan el bachillerato, pero esta modalidad no está pensada en este nivel porque el bachillerato de secundaria tiene una propuesta histórica de formación preuniversitaria”.
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