El Consejo de Educación Secundaria (CES) presentó los resultados de su Monitor Educativo de 2018, que mostraron una leve mejoría en cuanto al pasaje de grado de los estudiantes, tanto en bachillerato como en ciclo básico. Los datos están disponibles en la página web del CES, pero ayer en el liceo Joaquín Suárez se presentaron las cifras que el consejo entendió de mayor relevancia. Patricia Kuzma, directora de Planeamiento y Evaluación Educativa del CES, explicó que los datos del monitor se construyen para contar con más insumos para el diseño de políticas educativas, y que en el último tiempo también las comunidades educativas y los liceos se han apropiado de la herramienta y han obtenido insumos para una “autoevaluación”. Según detalló, las mejoras en los resultados tienen que ver con distintas estrategias de acompañamiento pedagógico a los estudiantes.

Consultada por la diaria, la directora general del CES, Ana Olivera, mencionó especialmente las tutorías como una herramienta que mejoró los indicadores de promoción en los liceos que habían tenido peores resultados en 2017. Según los datos del monitor, la materia en la que más liceos implementaron tutorías fue matemática, con 181 centros, seguida por inglés y física, con 157.

Para el plan Reformulación 2006, en el que cursa la mayor cantidad de adolescentes, en 2018 se registró una promoción de grado de 78,2% entre los estudiantes de ciclo básico, tres puntos porcentuales más que el año anterior y diez más que en 2010. En el caso de bachillerato, ese porcentaje –medido en la cantidad de jóvenes que terminaron el año con tres materias bajas como máximo– fue de 73,2% en 2018, mientras que en 2017 había sido de 71,9%. Si se comparan los distintos años de bachillerato, el porcentaje de aprobación en cuarto año de liceo el año pasado fue de 69,4%, en quinto fue de 74,2% y en sexto de 77,4%. Además, si se tiene en cuenta la asistencia al liceo del total de estudiantes de secundaria, entre quienes tienen menos de 25 inasistencias en el año solamente 6% no aprobaron el año, porcentaje que sube a 21,2% en los estudiantes que tienen entre 26 y 35 faltas, a 39,9% en los que tienen entre 36 y 49 inasistencias, y a 88,1% entre quienes faltaron más de 50 veces en el año.

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Un dato especialmente destacado por las autoridades fue que en los centros que tuvieron peores resultados en 2017 fue donde se registró una mayor mejoría en 2018. El tercio de liceos que tuvieron peores resultados de promoción de ciclo básico en 2017 presentó el año pasado una mejora de 4,7 puntos porcentuales. Por su parte, en el tercio del medio la mejora fue de 2,3 puntos y en los liceos con mejores resultados estos se mantuvieron estables en 2018. En bachillerato, la mejora fue de 2,8 puntos porcentuales en relación con el año anterior para los liceos con peor porcentaje de promoción en 2017 y de 1,3 puntos para los liceos del tercio del medio. Al igual que ocurrió en ciclo básico, el porcentaje de promoción se mantuvo estable entre los centros educativos con mejores resultados. En suma, Leticia Marzziote, coordinadora del departamento de Estadística del CES, indicó que la promoción mejoró en 70% de liceos de ciclo básico y 60% en los centros de bachillerato.

En relaciónc con la cantidad de estudiantes liceales, en 2018 la matrícula total de secundaria fue de 268.066, cuyo 85% (228.236) concurrió a liceos públicos administrados por el CES. Si se compara con 2015, las distintas ofertas educativas del CES incorporaron a cerca de 8.000 estudiantes el año pasado.

Análisis

En diálogo con la prensa, Olivera analizó que la mejora en los resultados es parte de “un trabajo continuado” a lo largo de varios años y de “acciones de intervención” en los liceos, como la mayor inversión en horas en los centros “más vulnerables” y cuyos estudiantes presentaban más dificultades en las macrohabilidades básicas. Además, dijo que en los liceos “hay una cultura de trabajar con los datos y con los resultados online de las reuniones, así como tenemos un módulo que me dice al día de hoy que hay 90% de asistencia en los centros educativos; eso lo tienen los directores”.

El presidente del Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), Wilson Netto, evaluó que “todos los indicadores se superan año a año y claramente distan de los de 2005”. Si bien entendió que todavía se debe “seguir trabajando”, consideró que “las condiciones de educabilidad han mejorado, los recursos y el personal con cada vez más especialización pasan a estar presentes en los centros”. En particular, Netto analizó que hay zonas del país con mejores resultados que otras y que “hay un avance mayor” de las mujeres respecto de los varones; si bien en primer año de liceo tienen una presencia pareja, para el último año de bachillerato las mujeres casi alcanzan 60% de la matrícula.

Consultado sobre los números de desvinculación de jóvenes del sistema educativo, el jerarca dijo que se tienen datos de las generaciones que egresaron de la escuela pública en 2015, 2016, 2017 y 2018, de las que, en suma, se contabilizan entre 5.000 y 6.000 jóvenes que se desvincularon de la educación formal. Según explicó, muchos de ellos pueden estar cursando propuestas de educación no formal y la desvinculación de esas cuatro cohortes “es prácticamente la desvinculación que teníamos por año antes” de que la ANEP realizara el seguimiento y acompañamento de las trayectorias educativas de los estudiantes.

La presentación de resultados también fue seguida por integrantes de la Federación de Profesores de Educación Secundaria (Fenapes). En diálogo con la prensa, el presidente de Fenapes, Marcel Slamovitz, “saludó” la “transparencia”, ya que consideró “importante que las cifras se manejen públicamente, a diferencia de los colegios privados, que nadie sabe cuáles son los datos reales”. Slamovitz señaló que “cuando daban mal los números decíamos que son una mirada parcial y hoy, que dan mejor, según lo que escuchamos en la presentación, es saludable, pero son sólo una parte del proceso de enseñanza y aprendizaje”.

Destacó el rol positivo que jugaron las horas de apoyaturas a los estudiantes y que los grupos se vengan reduciendo en promedio en los últimos años, avance en el que “Fenapes y los sindicatos han tenido un rol clave”. “Muchas veces se nos critica por medidas de lucha como el paro, la huelga o la ocupación, y la mayoría de ellas ha sido por estos motivos. En forma bipartita hemos logrado reducir el número de grupos y crear apoyaturas para bachillerato”, valoró. De cara al futuro, entendió que “tendría que aumentar el presupuesto educativo para mejorar a nivel de cuarto año, en el que este año los grupos se vieron superpoblados, si bien se redujeron en ciclo básico”. También habló de “mejorar los salarios de los trabajadores para que la carrera sea más atractiva” y de que existan más cursos de formación profesional.