En una sesión maratónica, la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) aprobó por unanimidad un protocolo con más de 20 artículos para la vuelta a las clases presenciales. Era el documento que faltaba para que las comunidades educativas pudieran terminar de planificar la rutina de la nueva normalidad. 

Robert Silva, presidente del Consejo Directivo Central (Codicen) de la ANEP, comentó a la prensa algunas dificultades “muy puntuales” para comenzar. En primaria, de las 403 escuelas que empezarán el lunes sólo una tiene problemas edilicios, y sobre el personal se informó que de los 6.100 maestros, 160 son personas en situación de riesgo y entre los 1.300 funcionarios hay 270 certificados por la misma razón. Con respecto a esto ya se abrieron llamados a suplentes y se hicieron traslados para compensar la falta de personal. 

En educación media, la UTU afirmó que de los 70 edificios habilitados, seis tienen problemas edilicios, mientras que en secundaria, de los 135 centros donde se va a comenzar el mayor problema lo tienen los liceos rurales en relación al transporte, algo que ya se planteó al Ministerio de Transporte y Obras Públicas.

El objetivo con el que ha trabajado la ANEP es que “las familias tomen la decisión en un marco de confianza, sabiendo que se está trabajando profesional y seriamente”, destacó Silva. 

¿Qué dice el protocolo?

“El líneas generales es un protocolo con medidas sanitarias vinculadas a la limpieza, el lavado de manos, al uso del alcohol en gel, con especificaciones como evitar las aglomeraciones al ingreso y la salida, el ingreso de adultos a los centros educativos, y cómo van a ser las actividades deportivas y los recreos”, señaló el presidente del Codicen. 

Entre las novedades del protocolo está el uso obligatorio de tapabocas para los estudiantes de enseñanza media y terciaria y la recomendación de su uso para los escolares mayores de tres años. Según comentó a la diaria el consejero del Codicen Juan Pérez, esta decisión no era la postura original del Codicen, porque se entiende que se supedita el derecho a la educación a que el adolescente tenga o no tapabocas y se abre el interrogante de cómo se accede a ellos, pero finalmente se aprobó a pedido de los desconcentrados.

Dentro del marco de las cuatro horas máximas diarias, cada centro podrá trabajar como crea pertinente, aunque recomiendan que haya al menos dos días de presencialidad a la semana. Primaria recomienda además dejar un día para la atención particular de situaciones de vulnerabilidad y para la limpieza profunda.

En caso de que los estudiantes presenten síntomas relacionados con la covid-19 los docentes podrán tomarles la temperatura, y si es más de 37,5 grados se deberá llamar al prestador de salud, a la familia y al servicio de salud de la ANEP.

Pérez indicó que si algún estudiante o docente da positivo al virus, el centro educativo entero cerrará por 24 horas para realizar una limpieza profunda y se activará el protocolo del Ministerio de Salud Pública, que indica el monitoreo de síntomas en cada persona con la que tuvo contacto el infectado. Además, el protocolo indica que si un estudiante está en contacto con un caso positivo no deberá ir al centro.

Tal como se anunció, la distancia entre los estudiantes será de un metro y medio en el salón de clase, y la entrada, la salida y el recreo deberán ser escalonados para evitar la aglomeración de personas; en este sentido recomiendan que sólo un adulto acompañe al niño a la escuela. 

El protocolo indica el uso de alfombra sanitaria en los lugares de mayor circulación, la ventilación de los espacios siempre que sea posible, el lavado permanente de manos y la disposición de alcohol en gel en todos los espacios.