¿Cómo pueden adaptarse, en un contexto de distanciamiento físico, las carreras en áreas como carpintería, agroforestal, audiovisual, construcción de embarcaciones, conservación de recursos naturales o deportes náuticos? Ante esa situación se encontraron los docentes del Polo Educativo Tecnológico Arrayanes, de UTU, ubicado en el kilómetro 102 de la ruta Interbalnearia, cerca de Piriápolis.

La respuesta fue primero autogestionada, porque a la semana siguiente de la declaración de emergencia los docentes, en particular los de Informática, diseñaron una plataforma de educación a distancia para mantener el intercambio con sus estudiantes. Y con la estructura ya en marcha, ahora los profesores buscan formas innovadoras para mantener interesados a los jóvenes y acercar algo del “hacer”, característico de la formación técnica, a esta modalidad virtual. Así, han organizado salidas didácticas virtuales, por ejemplo al Cerro de los Burros, hacen entrevistas virtuales y grupales a actores y filman actividades en las instalaciones del polo para las carreras agroforestales.

Al otro día de la suspensión de las clases presenciales los docentes de Informática plantearon crear una plataforma de educación a distancia, para lo que contrataron un servidor. “[La plataforma] fue generada a partir de la inquietud de los docentes, y eso le ha dado mucha fortaleza”, valora Aroma Ramos, la directora del Polo Arrayanes. “Ni los estudiantes ni los docentes estábamos preparados para esto”, dice, y asegura que el camino no fue sencillo para muchos de ellos, que nunca habían usado este tipo de plataformas. No obstante, actualmente 75% de los docentes la está utilizando; el resto utiliza CREA, de Ceibal, o correo electrónico y grupos de Whatsapp para comunicarse con los alumnos.

El proceso de sumarse a la plataforma y aprender a manejarla “puso en un mismo grupo de interacción y aprendizaje a todos los docentes, a los de Audiovisual apoyando a los de Carpintería y Energías Renovables; se dio un cruce entre los docentes más fuerte que en lo presencial”, destacó la directora. Actualmente el polo es “una institución educativa que está aprendiendo”, sintetizó.

Foto: Víctor Burgos
Foto: Víctor Burgos

“El cambio fue muy radical para algunos estudiantes”, cuenta Ramiro Pereira Garbero, porque en Arrayanes hay muchos de los jóvenes que viven en la UTU mientras dura el internado, que de un día al otro no volvieron. El docente del área Conservación de Recursos Naturales, que es guardaparque, dijo que en la UTU nunca pararon la actividad, y que la iniciativa fue autogestionada.

Delegados estudiantiles

La directora estima que alrededor de 60% de los estudiantes están participando activamente en los cursos, y hay otros que han ingresado o están vinculados con los docentes pero no están respondiendo con las tareas. Pero Ramos estima que cuando retorne la presencialidad “van a estar”. Además de discutir las dificultades de conexión que tienen los estudiantes con los docentes, la dirección y los adscriptos han apelado a reuniones virtuales con los delegados de clase, dos por cada uno de los 25 grupos, para saber más de la situación.

“Es notable la responsabilidad y el compromiso de los delegados para mantenerse en contacto con los compañeros”, mencionó Ramos, que dijo que si bien el sistema de delegados estaba instalado en el polo, ahora se reforzó.

“Insistimos en que es un período en que vamos a generar aprendizajes; si se reanuda la presencialidad vamos a ver cómo podemos reforzar lo que no pudimos hacer virtualmente, y los que no pudieron participar tendrán un acompañamiento diferente en cada curso, porque no podemos continuar avanzado si alguno quedó atrás”. En esa suerte de nivelación, estimó la directora, también podrían participar los estudiantes que sí han podido responder en este tiempo.

Cambios que continuarán

El espacio de intercambio generado entre los docentes “llegó para quedarse”, dice Ramos, que comentó que “se perdió ese miedo a ser parte de la propuesta del otro”, y varios docentes participan en las clases de otros o están trabajando en proyectos comunes.

Prof. Ing. José Sasías, durante una clase. Foto: Captura
Prof. Ing. José Sasías, durante una clase. Foto: Captura

Ella misma participó en una recorrida virtual por el Cerro de los Burros, organizada por un docente de conservación de recursos naturales. “Hizo la reunión en Zoom subiendo al cerro”, contó la directora; los estudiantes “quedaron muy embalados”, pese a que la conexión no aguantó hasta llegar a la cima. Los docentes también han filmado salidas a otros lugares, como el cerro Pan de Azúcar, para compartir después con los estudiantes, en breves documentales, y así suplir parte de las salidas de campo que usualmente tienen en las carreras de conservación.

En el área de Deportes Náuticos se están planteando actividades de educación física en cuarentena, y en Energías Renovables se están desarrollando proyectos de microgeneración para cargar dispositivos. Mientras el polo está vacío de estudiantes, otras cosas sucedieron. El lunes pasado ingresó el ganado que estaban esperando desde hace tiempo. Por otra parte, en conjunto con la Sociedad de Apicultores se están desarrollando proyectos de control de colmenas a distancia, y está en marcha el proyecto de plantas psamófilas.