Ilustración de Dani Scharf

La lucha desigual

Con un perfil mucho más bajo que el de su colega Thomas Piketty, el economista Anthony Atkinson contribuyó, durante medio siglo, a instalar pacientemente el debate sobre la desigualdad, hasta que la crisis de 2008 le dio el empujón final al tema. Murió el primer día de 2017, pero antes consiguió terminar un libro repleto de ideas concretas para reducir drásticamente las disparidades económicas. En estas páginas, un grupo de investigadores de la Universidad de la República no sólo analiza esas propuestas, sino que imagina posibles aplicaciones a la economía local.
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Prestaciones incondicionadas

Por qué las asignaciones familiares no deberían estar condicionadas a la asistencia al sistema educativo

Cuestión de espacios

Desde hace unos días las redes sociales uruguayas se ven convulsionadas por debates sobre discriminación, a partir de un cartel colocado en la vía pública de un comercio gastronómico donde se coló una frase particular: “No se admiten perros ni mexicanos”. Uno de sus epicentros ha sido un tuit de quien suscribe, denunciando el mensaje estampado para su pública lectura. Aparecen voces -no siempre identificables, dado el uso de variopintos seudónimos tuiteros- cuestionando severamente a quienes expresamos indignación por el contenido del cartel.

Las izquierdas y las políticas públicas

Se ha vuelto un lugar común en los análisis sobre la coyuntura de América Latina y el Caribe clasificar las experiencias de gobiernos de izquierda en dos grupos o categorías: regímenes de izquierda moderada o “socialdemócrata” y regímenes de izquierda radical o “populista”. En el Cono Sur, el primer grupo estaría integrado por Brasil, Chile (bajo la Concertación) y Uruguay; mientras que la segunda categoría la representarían Argentina, Bolivia, Ecuador y Venezuela. En el plano de las retóricas discursivas y de la presencia o no de estructuras partidarias de sostén consolidadas en el tiempo, este corte puede contar con bases sólidas. Sin embargo, no refleja diferencias en las políticas económicas y sociales de los años recientes.

Gastar mejor no basta

La discusión nacional sobre educación presenta algunos flancos francamente preocupantes. Quizá la línea argumental más preocupante emerge cuando se tiende a minimizar el problema de los recursos destinados a la educación, enarbolando una falsa oposición entre recursos y eficiencia; o más dramáticamente, entre incrementos de salarios docentes y cambio en el modelo educativo.